Aspectos básicos que debemos conocer sobre los dientes de leche

A todos los papás nos surgen dudas acerca de los dientes de leche.

Os vamos a comentar algunas ideas importantes sobre la dentición temporal y todo lo que debemos de tener en cuenta cuando estamos en esta situación con nuestros hijos. Los dientes de leche son los primeros dientes que aparecen en boca de los bebés, apenas tienen raíz pero les acompañarán en los primeros años de vida hasta que se caigan y salgan los dientes temporales, que suele ser aproximadamente desde los 6  a los 12 años.

A partir de los 6 primeros meses de vida nuestros bebés empiezan a morder con rabia el chupete u otros objetos. Es posible incluso que si estás amamantándolo empieces a notar la presencia del primer diente. También sucede que en las noches podrían llorar sin causa aparente. El primer diente ya está aquí.

Los primeros dientes de leche en hacer su salida son los incisivos centrales inferiores, normalmente primero erupciona uno y después el otro, pero también podrían salir los dos a la vez. Hay mordedores que se pueden adquirir en la farmacia para que los bebés se calmen, pero si o si es algo que tienen que pasar y poco se puede hacer por ello. En contra de lo que se cree, los productos calmantes para aplicar en las encías del bebé son poco efectivos. Si la molestia es muy grande lo mejor es hablar con su pediatra y nos dirá los pasos a seguir, incluso si sería recomendable algún analgésico, pero siempre bajo la supervisión del profesional médico.

Después de esa primera aparición, allá sobre los 8 meses empiezan a salir los incisivos centrales superiores. Parece que el bebé lo lleva algo mejor, aunque también presentan molestias. Seguidamente van los incisivos laterales superiores y a continuación los inferiores, entre los 9 y 10 meses. Desde ahí hay una pequeña tregua en la que el bebé (y sus papás) tienen un breve descanso, pero de nuevo a los 13-14 meses hay una erupción en este caso primero del primer molar superior y después del inferior. De nuevo la rabia aparece en los bebés, las molestias en la salida de las primeras muelitas son muy grandes. Es habitual que el niño muerda objetos e incluso que presente fiebre acompañada de mucosidad. Después a los 16-17 meses aparecen los caninos, superior e inferior, y ya por último los segundos molares que se manifiestan entre los 23-25 meses, el inferior y superior respectivamente.

Existen casos en los que estos tiempos varían o incluso hay agenesia (ausencia) de algún diente de leche. Todos los casos deben de ser valorados por un profesional de la odontopediatria siempre que haya alguna circunstancia que se salga de la normalidad. Los primeros dientes de leche hay que cuidarlos mucho, se deben de cepillar con cepillos pediátricos adecuados a cada edad para evitar las caries. Hay estudios que relacionan las caries en los dientes permanentes si previamente las ha habido en los dientes de leche, por tanto el cuidado y la prevención es fundamental en la salud de los más pequeños.

Por otro lado la mayoría de los padres tienen la idea de que si son dientes de leche no importa si se estropean y no se preocupan por el mantenimiento de éstos. Es un gran error, ya que los dientes de leche son una guía para que los definitivos erupcionen adecuadamente y así se eviten problemas de mal oclusión en el adolescente. También es importante saber que las caries de los dientes de leche progresan muy rápidamente y generan abscesos dentales que en la mayoría de los casos terminan en extracciones dentales.

En conclusión, debe de llevarse al niño a un odontólogo especialista desde temprana edad para que sea revisado periódicamente.